Habrá una zona de libre comercio entre las dos orillas del Atlántico. Los países de la Unión Europea han aprobado por mayoría cualificada el acuerdo con Mercosur, eso sí, después de largas y duras negociaciones entre los Estados miembros.

Apoyo mayoritario de los Estados miembros
Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría mostraron su disconformidad. Los demás, excepto Bélgica que se abstuvo, dieron luz verde. Alemania, Suecia, Dinamarca y España lo consideraron tan ventajoso que vaticinaron un aumento del 50% de las exportaciones agroalimentarias europeas. Italia, tras cambiar de postura, se mostró a favor aduciendo que se les han dado suficientes garantías y compensaciones a los profesionales del campo.
Luis Planas, ministro de Agricultura español, calificó el acuerdo de necesario alegando que tiene todos los elementos de salvaguarda para que agricultores y ganaderos se sientan protegidos, además, habló de grandes oportunidades para productos como el aceite, el vino, las frutas, las hortalizas…

Salvaguardas y controles para proteger al sector europeo
Cierto es que la Unión Europea quiere estrechar lazos con la máxima fiabilidad. Por ello ha presentado salvaguardas para proteger al sector ante productos sensibles de Mercosur, como la ternera, el pollo, los cítricos o el azúcar. En este sentido, si su llegada a Europa aumentase más de un 5% o su precio fuera un 5% más bajo que el del producto local, la Comisión podría suspender las ventajas comerciales de forma temporal. Asimismo, para asegurar el cumplimiento de todas las garantías, se incrementarán un 50% las inspecciones de la producción en origen y un 33% los controles en frontera.

Las reacciones del sector no se han hecho esperar por parte de los diferentes actores. Los agricultores y ganaderos han convocado numerosas tractoradas para mostrar su rechazo ante este nuevo escenario. Los sindicatos y asociaciones agrarias hablan de competencia desleal al no estar en igualdad de condiciones, algo que puede suponer la desaparición de múltiples explotaciones.
Críticas por las diferencias en los estándares de producción
Pedro Barato, presidente de ASAJA, señaló que el acuerdo permite el acceso al viejo continente de productos elaborados con sustancias prohibidas en la Unión Europea, como determinados fitosanitarios o carne producida con hormonas de crecimiento. Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina operan con un modelo productivo que genera intranquilidad, puesto que sus normas de sanidad, sostenibilidad y bienestar animal no son tan estrictas como las europeas.

La firma del acuerdo de asociación y de comercio UE-Mercosur tuvo lugar en Asunción (Paraguay) el 17 de enero del año en curso. Santiago Peña, presidente de este país sudamericano, ofició el acto con Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. El impacto mediático fue considerable por su enorme trascendencia, ya que será el mayor espacio de libre comercio con más de 700 millones de consumidores.
Dos continentes tienden un puente comercial.


