La UE ha llegado a otro gran acuerdo de libre comercio. En esta ocasión ha sido con la India, el país más poblado del mundo. Estamos ante el acuerdo de mayor envergadura alcanzado hasta el momento. Será un mercado de 2000 millones de consumidores potenciales entre dos grandes economías, la segunda y la cuarta más grandes del planeta.
Por cierto, la India nunca había concedido unas condiciones semejantes a un socio comercial. Así pues, la UE se colocará en una posición de privilegio, puesto que los sectores agroalimentarios e industriales gozarán de una ventaja competitiva con un acuerdo de estas dimensiones.

Dos grandes potencias estrechan lazos
Ursula von der Leyen, presidenta de la UE, lo calificó textualmente como “La madre de todos los acuerdos”. Por su parte, Nerendra Modi, primer ministro de la India, afirmó que este acuerdo ayudará a forjar nuevas alianzas en innovación, además, reforzará las cadenas de suministro a nivel global, lo que significa que no se trata sólo de un acuerdo comercial, sino de un nuevo modelo de prosperidad compartida.
Actualmente, las operaciones comerciales entre ambos bloques son reducidas. La UE importa por valor de 4.870 millones de euros y exporta por sólo 1.400 millones de euros. Esto significa que hay un desajuste y, a la vez, una gran oportunidad con un país como la India, cuyo crecimiento es ascendente y sostenido. El foco de atención está su emergente clase media.

Un acuerdo interesante por naturaleza
Por cierto, este acuerdo tiene un apartado específico sobre comercio y desarrollo sostenible, que contempla la protección del medio ambiente y el cambio climático. Además, protege los derechos de los trabajadores e incluso fomenta el empoderamiento de las mujeres en el campo.

El vino y el aceite de España saldrán beneficiados
Al contrario que ocurre con el tratado de Mercosur, este otro ha sido recibido con agrado por parte de las organizaciones agrarias. Tanto es así que creen que reforzará a España como exportador de alimentos de calidad, como el vino y el aceite de oliva.
Por ejemplo, los aranceles sobre los vinos se reducirán del 150% al 75% en el momento de la entrada en vigor y, en última instancia, al 20%; los aranceles sobre el aceite de oliva se reducirán del 45% al 0% en cinco años. Eso sí, la India protegerá su agricultura de subsistencia, excluyendo de este acuerdo el arroz, el trigo y los lácteos.

Un escenario que irradia optimismo
Son muchos los alicientes que tiene un mercado tan exótico como el asiático. De ahí la gran expectación que ha generado. La actividad empresarial se incrementará notablemente al igual que los niveles de consumo.
Por parte de la UE, los proyectos negociados se publicarán en breve. Los textos se someterán a una revisión jurídica y se traducirán a todas las lenguas oficiales de la UE. Después, la Comisión presentará su propuesta al Consejo. Una vez aprobada, la UE y la India podrán firmar los acuerdos. A continuación, el acuerdo necesitará la conformidad del Parlamento Europeo y de la India para que pueda entrar en vigor; su rúbrica será cuestión de tiempo.
Un acuerdo de largo recorrido.



